Lesiones, seguros y daños materiales: cada parte del reclamo importa.
Una misma colisión puede generar asuntos médicos, laborales, financieros y de propiedad. Aquí encontrará una guía inicial para ordenar cada categoría.
Reclamos en la carretera.
Autos y motocicletas
Colisiones por alcance, intersecciones, cambios de carril, velocidad y conducción distraída.
Camiones comerciales
Puede ser necesario analizar a la empresa, al conductor, el mantenimiento y pólizas comerciales.
Peatones y ciclistas
Las lesiones pueden ser graves incluso cuando el daño visible a la propiedad es limitado.
El impacto humano.
Los daños pueden incluir facturas médicas, tratamiento futuro, ingresos perdidos, disminución de capacidad laboral, dolor y cambios en la vida diaria.
La documentación continua suele ser importante: citas, diagnósticos, restricciones, recetas, millaje y gastos relacionados.
El impacto material.
El reclamo puede involucrar reparación, pérdida total, valor del vehículo, almacenamiento, grúa, vehículo de alquiler y bienes personales dañados.
Conserve fotografías, presupuestos, facturas, reportes y toda comunicación escrita de la aseguradora.
La responsabilidad puede extenderse más allá del conductor.
Propiedades peligrosas
Caídas, iluminación deficiente, derrames, escalones inseguros u otras condiciones que el responsable conocía o debía conocer.
Conductores sin seguro
Las opciones dependen de las coberturas contratadas, las personas aseguradas y los vehículos involucrados.
Entidades gubernamentales
Los avisos administrativos pueden vencer mucho antes que el plazo ordinario para presentar una demanda.
Prepare un expediente básico.
- Fecha, hora, lugar y cronología del incidente
- Reporte policial o del establecimiento
- Fotos, videos y datos de testigos
- Información de conductores, propietarios y aseguradoras
- Registros médicos, facturas y recetas
- Ingresos perdidos y gastos de bolsillo
- Presupuestos, facturas y valoración del vehículo